domingo, 3 de enero de 2016

El Latido del Viento


El Latido del Viento

Medita en el silencio, un día gris, 
mientras la lluvia aún no haya cesado. 
Desciende hacia lo más profundo de ti, 
justo en medio del dolor,
donde todo parece derrumbarse como un castillo de naipes.
Cierra tus ojos sin forzar ningún pensamiento y déjate caer, 
porque del dolor surgirá un nuevo mañana. 


Cuando el agua llegó a la cintura y siga subiendo
solo cierra tus ojos y
siente el viento en la yema de tus dedos arrugados,
hasta que palpiten y déjate caer...
Porque de la tormenta brotarán días soleados.


Desarma tus pensamientos en tus visiones errantes 
y siente como el tiempo se eclipsa.
El dolor se irá con la oscuridad del vacío, 
secando tus lágrimas para siempre. 
Respira profundo aquel aire puro y constante que te rodea...

Y siente...el latido del viento 

porque eres un pétalo de rosa
acariciado por el susurro de un ángel en la brisa.
Y si no te ama como tú amaste...
y nada fue lo que esperabas...
déjate caer hasta lo más insondable de ti,
porque del desconsuelo nacerán nuevas ilusiones.


No hay gravedad que te sujete al suelo,
ni sentimientos que te aten al temor. 
Y mientras tu cuerpo espera inmóvil, tu sombra,
se desplazará de ti como energía traslúcida
que camina sobre aires tibios,
buscando las disímiles texturas en la invisibilidad del viento,
adentrándonos en la vida como una braza llameante de luz eterna.
Porque somos humanos imperfectos dibujando futuros imposibles.
Y sobre todo lo hecho y lo vivido,
el pasado y el presente,
todo está escrito en la palma de tu mano
con tus propias lágrimas hijita.

Y de aquellos instantes amargos que galoparon 
sobre nuestras almas desnudas,
hoy solo queda un tenue resplandor olvidado.
Solo aquello que nos hace fuertes para seguir
es lo que respiramos con cada bocanada. 
Y volvemos a empezar lastimados, pero más sabios
amigados con el tiempo, 
que hace callos de nuestras heridas.

Somos aquello que no elegimos ser 
pero que nos hace originales.
Felices, sonrientes y agradecidos.
Soñadores imperfectos tal vez... 
 Gigantes en pequeñas casas de muñecas...
Huérfanos en medio de la lluvia, con hambre y frío.

Pero mirando al horizonte... hacia un sol que nunca se pone,
porque en su brillo indisoluble nos ponemos de pie,
encontrando el sendero
para volver a empezar.


Para vos Natu,
la vida es un regalo inesperado...
un sendero extraño lleno de incertidumbres...
vive, disfruta, llora, rie...
cuídala...
con todas tus fuerzas...
ámala y ella te amará a ti.
Algún día, cuando tu vientre te regale
su sabiduría...
me vas a entender.

                                                              por: Luis Sadra.




© TODOS LOS DERECHOS DE ESTA OBRA ESTÁN PROTEGIDOS POR LOS ART. PERTINENTES EN LO REFERENTE A PROPIEDAD INTELECTUAL Y DERECHO DE AUTOR.
ESTA PROHIBIDA SU ALTERACIÓN Y LA COPIA, O REPRODUCCIÓN DE LA MISMA SIN LA DEBIDA AUTORIZACIÓN y/o MENCIÓN DEL NOMBRE DEL AUTOR.
/SUSCRÍBETE A ESTE BLOG.